Paco Torreblanca

No contento con ser una autoridad mundial en materia de repostería o con haber elevado su oficio a la categoría de arte —la reciente investidura como Doctor Honoris Causa por la Universidad Miguel Hernández se suma a la de la Politécnica de Valencia para avalar la envergadura intelectual de sus piezas de azúcar o de chocolate— ni con tener la vitrina repleta de reconocimientos de todo tipo a nivel internacional, el maestro de la repostería soñaba con serlo en sentido literal, es decir, con dirigir su propia escuela. Y no pensaba en una escuela cualquiera, sino en un centro de alto rendimiento, en un vivero de talentos de alcance mundial comparable a lo que para la cocina representa, por ejemplo, el Basque Culinary Center. Alguien recogió el guante y reunió a los inversores y partners necesarios para que su sueño se hiciera realidad, lo que suponía para Torreblanca hacer tabla rasa en su trayectoria empresarial. En tiempo récord, se levantó la International School of Pastry Arts en el Polígono Salinetes de Petrer y a primeros de 2013 comenzaron sus estudios en la escuela de repostería más exclusiva del mundo los primeros escogidos alumnos procedentes de los más diversos rincones del planeta. Con ello, el doctor Paco Torreblanca tiene más ganado que nunca el título de “maestro de la repostería” mundialmente reconocido.

.